Antes de la colonización española en el siglo XV, las Islas Canarias estaban habitadas por los guanches, un pueblo indígena de origen bereber. Sin embargo, cada isla tenía sus propias características culturales y variaciones dialectales:
- Tenerife: Los guanches de Tenerife se organizaban en menceyatos (reinos) liderados por un mencey (rey). Destacaban por sus habilidades en la cerámica, la momificación y la construcción de pirámides escalonadas llamadas “majanos”.
- Gran Canaria: Los canarios, como se les conocía en esta isla, se dividían en dos grandes grupos: los “canarios” del norte y los “faycanes” del sur. Eran expertos en la agricultura en terrazas y en la construcción de casas cueva.
- Lanzarote: Los “majos” de Lanzarote eran conocidos por su habilidad en la navegación y la pesca. También practicaban la agricultura en terrenos volcánicos y construían casas semienterradas.
- Fuerteventura: Los “majoreros” de Fuerteventura compartían muchas similitudes culturales con los de Lanzarote. Destacaban por su ganadería y la elaboración de quesos.
- La Palma: Los “auaritas” de La Palma eran conocidos por su cerámica distintiva y sus habilidades en la agricultura. También construían casas cueva y practicaban la momificación.
- La Gomera: Los “gomeros” se distinguían por su lenguaje silbado, el “silbo gomero”, utilizado para comunicarse a través de los barrancos. También eran expertos en la ganadería y la agricultura.
- El Hierro: Los “bimbaches” de El Hierro eran conocidos por su sencillez y su conexión con la naturaleza. Vivían en cuevas y se dedicaban principalmente a la ganadería y la recolección.
Es importante destacar que la cultura guanche no era homogénea, sino que presentaba variaciones entre las islas. La llegada de los españoles y la posterior colonización provocaron la desaparición de gran parte de la cultura guanche, aunque algunos elementos se han conservado y forman parte del patrimonio cultural de las Islas Canarias.
